Este post está dedicado a mi hermana Belén y a mis primos Germán, Silvia, Jose, Eva, Moisés y las dos Inmas por que con ellos he disfrutado mucho y junto a ellos mi infancia ha sido muy especial. A lo largo de nuestras vidas muchas cosas o personas acaban dejando una indeleble huella en nuestra memoria. En mi caso las personas lo son todo, además de mi familia más directa, padres y hermana, la de segundo grado pero con la que más rozas, primos hermanos, tíos y abuelos. Pero también otras que se convierten en familia con el paso de los años como la Señora Rita o el Señor Cándido, dos seres buenos y amables que me cuidaron de pequeño y me enseñaron algo del catalán que ellos hablaban en su Zorita del Maestrazgo. De ellos recuerdo unos juguetes que me tenían guardados para cuando íbamos a verlos a Premiá de Mar. De Santiago, su hijo mayor, recuerdo que me trataba como a un hijo y que tenía un Seat 850. Hete aquí que siempre hay un coche y como en ellos pasábamos las horas previas a unas vacaciones, un domingo de campo o una visita a familiares lejanos pues se convierten en objetos de recuerdo perenne. Nosotros tuvimos un Renault 8 bifaro, un Seat 124 DLS y ya por último un Volkswagen Jetta. Mi tía Conchi dispuso de un Reanult 7 que fue con el que me enseñaron a conducir, mi tío Germán tuvo un Seat 600 descapotable o practicable, mejor, después un Dyane 6 y luego un Renault 4. Vinieron un Corsa y una Cangoo detrás. Mi tío Pepe tuvo un 600, un Renault 6, un Land Rover y otro Renault 6. Yo mismo tuve como primer coche un radiante Renault 5 GTL. Recuerdo el Simca 1200 de mi primo José o el Simca 1000 de mi suegro. Por supuesto los fastuosos Seat 1500, el "milqui", que paseaban en ingente número en color negro y amarillo como taxis por el centro de Barcelona rodeando la Plaza de España donde trabajaba mi padre. También recuerdo, ¡cómo olvidar!, las 12 horas de viaje de Barcelona a Granada sin autovías, con un R-8 cargado hasta arriba y con muchas ganas de enredar. ¡Ah! y como uno es un nostálgico, antes de comprarme mi flamante Kia Magentis, estuve 21 días sin coche por avería del viejo Opel Vectra fue entonces cuando mi amigo Carlos que tiene siempre 4 ó 5 coches en cartera me dijo "te presto el que quieras" y cogí el Renaul 12 TS, por supuesto. Ved el vídeo y disfrutar de "Los coches de nuestra vida".20 enero 2009
Los coches de nuestra vida
Este post está dedicado a mi hermana Belén y a mis primos Germán, Silvia, Jose, Eva, Moisés y las dos Inmas por que con ellos he disfrutado mucho y junto a ellos mi infancia ha sido muy especial. A lo largo de nuestras vidas muchas cosas o personas acaban dejando una indeleble huella en nuestra memoria. En mi caso las personas lo son todo, además de mi familia más directa, padres y hermana, la de segundo grado pero con la que más rozas, primos hermanos, tíos y abuelos. Pero también otras que se convierten en familia con el paso de los años como la Señora Rita o el Señor Cándido, dos seres buenos y amables que me cuidaron de pequeño y me enseñaron algo del catalán que ellos hablaban en su Zorita del Maestrazgo. De ellos recuerdo unos juguetes que me tenían guardados para cuando íbamos a verlos a Premiá de Mar. De Santiago, su hijo mayor, recuerdo que me trataba como a un hijo y que tenía un Seat 850. Hete aquí que siempre hay un coche y como en ellos pasábamos las horas previas a unas vacaciones, un domingo de campo o una visita a familiares lejanos pues se convierten en objetos de recuerdo perenne. Nosotros tuvimos un Renault 8 bifaro, un Seat 124 DLS y ya por último un Volkswagen Jetta. Mi tía Conchi dispuso de un Reanult 7 que fue con el que me enseñaron a conducir, mi tío Germán tuvo un Seat 600 descapotable o practicable, mejor, después un Dyane 6 y luego un Renault 4. Vinieron un Corsa y una Cangoo detrás. Mi tío Pepe tuvo un 600, un Renault 6, un Land Rover y otro Renault 6. Yo mismo tuve como primer coche un radiante Renault 5 GTL. Recuerdo el Simca 1200 de mi primo José o el Simca 1000 de mi suegro. Por supuesto los fastuosos Seat 1500, el "milqui", que paseaban en ingente número en color negro y amarillo como taxis por el centro de Barcelona rodeando la Plaza de España donde trabajaba mi padre. También recuerdo, ¡cómo olvidar!, las 12 horas de viaje de Barcelona a Granada sin autovías, con un R-8 cargado hasta arriba y con muchas ganas de enredar. ¡Ah! y como uno es un nostálgico, antes de comprarme mi flamante Kia Magentis, estuve 21 días sin coche por avería del viejo Opel Vectra fue entonces cuando mi amigo Carlos que tiene siempre 4 ó 5 coches en cartera me dijo "te presto el que quieras" y cogí el Renaul 12 TS, por supuesto. Ved el vídeo y disfrutar de "Los coches de nuestra vida".
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